Ocupan los armarios masculinos de medio mundo, pero pocos podrán imaginar su origen, siglos atrás, en las cortes de reyes y remotos rincones del planeta.

Las camisas de cuadros conviven con nosotros desde hace más siglos y han tenido distintos usos y significados. Para los escoceses eran signos de identidad, cada familia o clan lucía su propio diseño y colores, y cada color estaba asociado a un mensaje.

Lo cierto es que, aunque la camisa de cuadros se caracterice por ser llamativa, puedes utilizarla en multitud de looks. Si optas por una camisa con cuadros grandes y de colores llamativos, puedes suavizar el estilismo con unos pantalones chino de color marrón claro y unas zapatillas más deportivas. De esta forma, puedes crear un look mucho más informal.

Por otro lado, las camisas de cuadros también son un elemento perfecto para combinar con vaqueros de distintos colores, especialmente en épocas de entretiempo. Con una camiseta de un color plano debajo, podremos llevarlo como si fuese una capa más de nuestro look, y nos permitirá añadirle esa versatilidad al estilismo en estaciones como primavera y otoño. Sin duda, es una buena elección para utilizar en invierno, ya que destaca por sus materiales que ofrecen calidez y la comodidad que suponen.

Vestimenta invernal y de marcado carácter masculino, la camisa de cuadros es cómoda y colorida, lo que la convierte en uno de nuestros imprescindibles y la visten hombres (y mujeres) de todas partes del mundo.

Es un básico de los fines de semana y se trata de una de las prendas que mejor se desenvuelve en situaciones de ocio y relax. Ideales para lucir con looks orientados a disfrutar del tiempo libre, sobre todo al exterior.

La variedad de la nueva colección es muy amplia y podemos encontrar desde los tartanes más característicos, en colores clásicos como el rojo, el azul y el blanco, a los diseños más actuales y juveniles, acabados con botones con efecto madera.

Las camisas de cuadros también pueden ser una prenda ideal para trajes y en definitiva, aspectos mucho más cuidados y formales. Lo mejor es apostar por cuadros pequeños y colores poco llamativos, como una camisa de cuadros en azul claro.

Lo cierto es que podemos incluso llevarnos las camisas al terreno veraniego para aquellas situaciones algo más formales donde queremos añadir un toque extra de sofisticación al estilismo, pero sin perder la garantía de que no pasaremos calor. Puedes llevar una camisa de cuadros pequeños con pantalones chinos y alpargatas para darle un toque de sofisticación a un look veraniego, sin perder lo “casual” de este tipo de estilismos. Está claro que no es un estilismo perfecto para la oficina, pero si para cualquier otra ocasión.

En cuanto a tejidos, destacan la franela, el denim y el algodón, pudiendo adaptar la elección de nuestra camisa favorita a cualquier meteorología.


Las prendas de punto son las mejores aliadas de este tipo de camisas. Proponemos jerseys trenzados o de ochos para combinarlas. Lucirán muy bien. Los cardigans también serán buenos compañeros de los cuadros.

Con los primeros domingos junto a la hoguera llegan las camisas de cuadros, para marcar el comienzo de una época fabulosa.

Espero haber inspirado vuestros “looks leñador”. Contadnos, ¿qué estampados preferís para vuestras camisas de cuadros? ¿Cómo las combináis? ¡Esperamos vuestras ideas!

Nos vemos muy pronto, ¡Hasta la próxima!