En esta ocasión os hablaré sobre uno de los elementos de la elegancia masculina más importantes: el calzado. Y para ser precisos os daré mi punto de vista de un tipo de calzado muy concreto: el zapato de vestir.

Entendemos zapato de vestir como todo aquel que usamos con ropa formal acorde a situaciones o eventos formales, tales como ceremonias o trabajo.

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Si alguna vez hiciéramos una encuesta a gente entendida en la materia y les preguntáramos en qué suelen fijarse primero a la hora de analizar un estilismo un tanto por ciento altísimo nos respondería “los zapatos”. Esto nos hace entender la importancia del calzado. Su elección dirá mucho sobre nosotros. ¿Cuántos looks se arruinan por una mala elección de zapatos?

Para intentar ayudaros a establecer un orden de zapatos prioritarios a la hora de confeccionar un buen fondo de armario os traslado a continuación unos humildes consejos.

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La primera diferenciación que conviene tener en cuenta a la hora de clasificar el calzado, es a mi entender, el color. Hay tres colores principales de zapatos de vestir:

  • Negro: El rey, el zapato que vale para todo. Si sólo pudiéramos tener un zapato de vestir este debería ser de color negro. Es muy combinable y podremos llevarlo con traje, pantalón de vestir o chaqué. De hecho con chaqué el zapato de color negro es la única opción válida.
  • Marrón: Es el color idóneo para ocasiones menos formales. Puede usarse incluso con pantalón chino y la principal diferencia con el color negro es que el marrón puede usarse con algunos tajes pero no con todos queda bien, a diferencia del negro que sí. Por ejemplo el marrón quedará bien con tonos beige, marrones y verdosos. No tanto con los azules.
  • Burdeos: Es la alternativa a ambos, puede resultar formal con traje e informal con un pantalón más relajado. Ideal para llevar con pantalón gris y americana azul marino en la mítica combinación navy & gray.
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La segunda diferenciación, y más importante, es el tipo de calzado. Hay decenas de ellos pero trataré de ceñirme a cinco opciones de las cuales tres son indispensables en todo buen zapatero:

  • Zapato negro de cordones: el modelo Oxford es el modelo principal en todo zapatero. Es el modelo que debemos llevar siempre con chaqué, casi siempre con traje y algunas veces con pantalón de vestir. Es la primera opción a la hora de invertir en un zapato de calidad.
  • Zapato marrón de doble hebilla: El modelo doble hebilla o monkstrap, lleva ese nombre por la similitud de sus cierres con el de las sandalias de los antiguos monjes (monk). Este zapato ha vuelto a ganar popularidad en los últimos años por su tremenda versatilidad.
  • Zapato de ante o serraje: es el calzado perfecto para el tiempo libre y nos permitirá no perder estilo durante las situaciones de ocio. Combina igual con un pantalón de vestir que con un pantalón informal. De hecho es el modelo que mejor sienta con pantalones informales.
  • Zapato Tassel burdeos: este zapato podríamos englobarlo en la categoría de los mocasines pero su uso está tan extendido como zapato de vestir que se ha ganado formar parte de esta lista. Se caracteriza por la tira de piel que bordea todo el empeine y termina en borlas en el centro. Muy versátil. Idóneo para el pantalón de vestir.
  • Zapato de cordones burdeos: la alternativa perfecta a cualquiera de los anteriores, si bien no debe ser nuestras primera elección gana muchos enteros cuando se trata de elegir un zapato distinto a lo habitual.

Por último me gustaría recomendaros que hagáis como yo, que alguna vez me da por realizar pequeñas encuestas con el fin de saciar mi curiosidad textil y preguntad a los demás sobre la importancia que le dan al calzado. Las respuestas o llamarán la atención y os darán muestras de que a día de hoy y desde hace cientos de años el hombre se viste por los pies. Y será así por los siglos de los siglos.

Hasta la próxima.