Prácticamente desde que Silbon llegara a Madrid se convirtió en una de las nuevas referencias y parada obligatopria entre muchos abogados de la capital. Uno de ellos, al que conocíamos de verle en los medios de comunicación, J. Ignacio Fuster-Fabra, nos acompañó desde siempre. Alguien que viste a diario con traje y siempre impecable. Probó, le gustó, y hoy día es muy habitual verle por la tienda de la calle Velázquez confeccionándose un traje o adquiriendo corbatas. Si algo llama la atención en él, y esto lo subrayamos desde Dress Code by Silbon, es su carácter afable. Es algo así como su carta de presentación. Luego ya a partir de ahí, todo va sobre ruedas, desde una charla sobre trajes a una sobre actualidad. Muchas veces en estos últimos tiempos hemos visto a nuestro Hombre Silbon defendiendo casos de gran popularidad como son las de víctimas del terrorismo, tanto civiles como de las fuerzas del estado. Hoy día, gracias al cese de la violencia, sus clientes han cambiado pasando a ser casos penales ecónomicos, muchos de ellos de gran repercusión mediática. Y es ese, un término, mediático, que podríamos atribuirle a este joven abogado, con formación en la prestigiosa UCLA, restándole por supuesto todo cariz peyorativo a dicho calificativo.

Si bien lo más mediático que nosotros intuímos en J. Ignacio es que es una gran persona. Sin duda una de las entrevistas más interesantes que hemos traído a esta sección, y no sólo por los importantes casos que han defendido desde su despacho, si no por el poder conocer como este Hombre Silbon conjuga valores como la responsabilidad, exigencia, trabajo y respeto. ¿Resultado? El éxito. Y desde Dress Code by Silbon, nos sentimos muy orgullosos de ese éxito y de poder tener entre nuestra lista de buenos amigos a J. Ignacio Fuster-Fabra. Hombre Silbon, caballero y, sobre todo, muy buen tipo.

Conjuga valores como la responsabilidad, exigencia, trabajo y respeto. ¿Resultado? El éxito.

¿Qué siente el abogado, como persona, defendiendo casos de victimas de Terrorismo?

Al principio, cuando empiezas, es una situación peculiar, tienes una sensación extraña entre respeto, responsabilidad y vértigo. Es muy complicado analizar casos de este tipo con una objetividad absoluta. Las imágenes de atentados como los de Miguel Ángel Blanco o el Inspector Puelles, así como la historia de mi buen amigo Gorka Landaburu hacen que te replantees la estrategia procesal, cuando lo que ha de imperar es la tranquilidad y paciencia para este tipo de asuntos.

A día de hoy, afortunadamente, los casos de terrorismo de ETA se han ido reduciendo y ahora estamos centrados en el departamento de penal, en el Terrorismo Islámico, nueva lacra a la que se enfrenta la sociedad y de la que todavía no se es muy consciente.

¿Casos con tanta sensibilidad popular son los que más presión conllevan?

Estos asuntos siempre son «analizados con lupa”, por lo que implica un especial cuidado por parte del despacho, sobre todo en la relación con los medios de comunicación. No es sencillo participar en casos en los que la presión no sólo viene por parte de las víctimas, cosa que es normal, si no que es además la opinión pública quien exige respuestas. Son casos en los que incluso hay intereses políticos sobre los que los abogados, por buena praxis profesional, tenemos que estar totalmente aparte.

Son los casos de más repercusión mediática los que nos dan a conocer la labor de despachos como el vuestro. Hasta llegar a dónde estáis imaginamos que hubo un largo camino.

Este despacho nació hace ya unos años en Barcelona, de la mano de mi primo José María Fuster-Fabra. Tras 20 años de ejercicio, confió en José Carlos Velasco y en mi personalmente, dos abogados jóvenes, que siguiendo la filosofía de atención personalizada a los clientes, y sobre todo la defensa de los intereses de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, diera una cobertura más eficaz a toda España a través de la creación de una nueva sede en Madrid.

No obstante, el punto de inflexión en el camino de nuestra firma se dio hace 4 años, cuando de la mano de nuevos socios decidimos modernizar el despacho, creando nuevos departamentos especializados como son Mercantil, Nuevas Tecnologías, Laboral-Seguridad Social y Fiscal, además de los tradicionales departamentos de Procesal Civil y Penal que ya existían. Puesto que todos y cada uno de ellos venían despachos de renombre internacional, fue fácil sentar los cimientos de la cultura profesional que nos enorgullece hoy en día. En 2012 finaliza dicho proceso, con un restyling absoluto en nuestra imagen, presentándonos en el mercado con una clara vocación de “Boutique Legal” en la que lo más importante es el cliente, la calidad y la excelencia con la que llevamos los asuntos.

A día de hoy, habiéndonos posicionado como un despacho de referencia en el mercado Español, de la mano de varios Socios estamos iniciando la política de expansión de la firma, abriendo alianzas en Sudamérica (Lima-Perú) y en Europa (París-Francia) , buscando con ello dar una mayor y mejor atención a nuestros clientes con intereses tanto en España como en el extranjero.

¿Cómo es el día a día de J. Ignacio Fuster-Fabra?

El día comienza a las 7.30 con las noticias de fondo, para conocer la actualidad de primera mano, una buena ducha y elección de traje es lo que marca la tendencia del día. Al despacho siempre en moto, que además me sirve como “relajante” y me hace “desconectar» de la rutina diaria.

Nuestro despacho está en la Calle Miguel Ángel, en el centro de la actividad jurídica de Madrid, un emplazamiento privilegiado que nos sitúa a una distancia muy cómoda para poder movernos entre Juzgados.

Las mañanas generalmente están ocupadas con vistas en los Juzgados, o colaboraciones con los medios de comunicación que estén agendados. A las 14.00 pausa para comer algo, y toda la tarde la dedicamos a reuniones con clientes y preparar asuntos con el equipo.

A pesar de tener «mala fama” los abogados, de terminar excesivamente tarde, siempre procuramos sacar un poco de tiempo para hacer algo de deporte, en mi caso aprovecho para nadar antes de llegar a casa, al finalizar el día.

Es habitual verte en TV y eso hoy día, es un arma de doble filo. ¿Cómo llevas la exposición en los medios de comunicación?

La ventaja es que no solo yo aparezco en televisión, sino que todo el despacho tiene una fuerte presencia en medios de comunicación. Ello nos hace tener una estrategia concreta de control de lo que se manifiesta tanto en la prensa escrita como en los medios audiovisuales.

Somos una firma de abogados que al estar presente en muchos casos mediáticos, ha desarrollado una política de gestión de la comunicación que hace que el cliente esté tranquilo con las intervenciones que hacemos, y ello redunda en nuestra relación con los periodistas, ya que nuestra filosofía es clara “nunca mientas a un periodista”. Desde el ejercicio de nuestra profesión, respetamos profundamente la suya.

Solemos verte impecáblemente vestido, ¿cuáles son tus claves de estilo?

¡Gracias por el cumplido! La verdad es que podría resumir claramente mi filosofía al vestirme con una frase de Honore Balzac “La Elegancia es la ciencia de no hacer nada igual que los demás, pareciendo que se hace todo de la misma manera que ellos”.

A partir de ahí, con un poco de imaginación para no caer en la monotonía de los atuendos planos y grises que nos invade en la sociedad de hoy en día, y gracias a Silbon y sus estupendos “outfits», es muy fácil llegar al Estilo, que se ha de entender como una actitud y no como una característica pasajera.

¿Cómo conociste Silbon?

La verdad es que fue por pura casualidad, ya que estaba buscando un chaleco cruzado para el día a día, algo diferente a lo que había estado viendo, y al acercarme a la tienda de Silbon Madrid encontré lo que buscaba y no sólo chalecos sino mucho más.

Aún así a mayor satisfacción fue comprobar que en el trato con el cliente, tanto Fernando como Alejandro (Silbon Madrid) supieron entender mi manera de vestir y las prendas que me podían interesar teniéndome desde el principio informado de las novedades que llegaban, o de los complementos más “trendy” que ayudaran a completar mi look diario.

Desde entonces es imposible no contar con Silbon para vestir, porque hace que uno marque la diferencia allá donde esté.

La hora del test

1. Básico en tu armario

Un blazer, una camisa blanca, un pantalón azul…

2. Prenda favorita

Los trajes.

3. Complemento

Los tirantes, los gemelos y el pañuelo, ¡Imprescindible!

4. ¿Sigues las tendencias de moda?

La moda la sigo de manera genérica, aún así prefiero seguir apostando por “looks” tradicionales con algo de color.

5. Un icono de estilo

Fred Astaire, Sean Connery y Eduardo VII, «Principe de Gales».

6. Una ciudad para vivir

Madrid o Nueva York.

7. Una ciudad para visitar

Londres y París.

8. Una comida

Un plato de jamón ibérico para compartir.

9. Un trago

Un Gin Tonic, pero siempre con amigos.

10. Una película

«Top Gun» o cualquiera de James Bond.

11. Un libro

«El Conde de Montecristo» de Alejandro Dumas

12. ¿Qué estás leyendo actualmente?

«Los Viajes de Jupiter» de Ted Simon.

13. ¿Qué música escuchas?

Soul, R&B, Jazz, Funk, Clásica, Opera.

14. Un sueño

Mentiría si dijera que sólo tengo uno…

15. Tu definición de elegancia

Me voy a “apropiar” de una famosa frase: “La elegancia no es un atuendo, es una filosofía” de Georges Brummell, no se puede decir “más en menos».

16. Silbon es…

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