Desde que Silbon comenzara su andadura Juan Pedro Dueñas nos ha acompañado. Conocimos a nuestro entrevistado en la primera tienda en Córdoba y nunca ha dejado de confiar en Silbon para dar el toque de distinción que él buscaba. Desde su despacho en el bufete que fundó en el año 2002, Juan Pedro emprende cada día un reto distinto y con el tesón y la fuerza que da el saber que nadie te ha regalado nada, dirige con mucha pasión Dueñas Ruart Abogados. En la entrevista nos da varias claves para que algo pueda salir bien y demuestra qué grado de conciencia de la realidad poseen las personas que como él, trabajan a diario en continuo contacto con los problemas de los demás. Experto en varias materias del Derecho, este veterano aunque muy joven letrado y docente no sólo ejerce su profesión sino que la ejerce con pasión. Nos contó algunas de sus claves y charlamos como tantas veces hemos hecho en alguna de nuestras tiendas durante estos años. Eso sí, en esta ocasión nos sirvió para la entrevista de su merecido nombramiento: Hombre Silbon.

Todas las personas que integran el bufete son clave en el correcto engranaje del funcionamiento diario.

Dirigir un Despacho de abogados como el tuyo conlleva mucho tiempo y dedicación ¿Cual es el secreto para que todo funcione?

Sin duda, haber tenido la suerte de formar un gran equipo humano y profesional. Todas las personas que integran el bufete son clave en el correcto engranaje del funcionamiento diario. A título individual, la abogacía de la empresa y los negocios te exige una dedicación total y una completa e inmediata disposición ya que cada día es distinto al anterior, es una profesión dinámica y trepidante que solo puede ser correctamente atendida si te apasiona.
Quizá esos sean los secretos: equipo, dedicación y pasión.

¿Cómo es una jornada habitual en el día a día de Juan Pedro Dueñas?

Larga (se ríe). Empieza a las seis de la mañana, uno de los mejores momentos del día en el que sin teléfono ni email, con un café sólo, leo la prensa jurídica y económica. Además me gusta aprovechar estas primeras horas para compartirlas con mis hijas, que han heredado de mí esta costumbre de madrugar, y sobre las 7.30 desayunamos todos juntos y nos preparamos para comenzar el día.
A primera hora de la mañana nos reunimos todos los componentes del despacho para planificar el día y… rock and roll. Después de la jornada matutina, a las 15 horas, no perdono (salvo que los cada vez más frecuentes viajes de trabajo me lo impidan) mi sesión de entrenamiento de natación en la sección Máster del Club Navial durante una hora y media. Vuelvo al despacho hasta las 22 horas. Y llega el mejor momento del día, cuando me siento con mi mujer y, con una cena ligerita, nos contamos nuestras anécdotas del día.

Asesorar a empresas es una de las especialidades de tu bufete ¿Qué consejo, ajeno a tu profesión, darías a un joven emprendedor?

La experiencia vivida en el asesoramiento a importantes empresas me ha enseñado que el triunfo profesional sólo tiene un camino: esfuerzo, constancia, humildad y honradez. La actual coyuntura económica ha obligado a las empresas y a los empresarios a tomar conciencia que no existen atajos para el éxito de un proyecto. Al fin y al cabo tu trabajo no es más que la plasmación profesional de tu personalidad, y quien se esfuerza consigue su meta.
Además, la voraz competencia existente en los mercados obliga al empresario a distinguirse del resto, a tener un factor diferencial, que sumado a lo anterior no puede más que culminar en éxito profesional.

En tu estilo personal, sueles resultar distinto a la gran mayoría de tu gremio. ¿Cómo te definirías en cuanto a gustos en Moda?

Es cierto que la imagen tradicional de la abogacía es en blanco y negro. Afortunadamente eso va cambiando y, aunque el hábito no hace al monje, la primera impresión siempre cuenta.
Personalmente, en lo que vestir se refiere tiendo a un estilo elegante y distinguido, con un toque de sofisticado. Por ello aposte por Silbon desde que conocí a Rafa y Pablo en sus inicios, allá en la calle Alfonso XIII.
Por el contrario, los fines de semana me transformo y soy un fanático de los jeans con camiseta y deportivas.

Cuando el trabajo te lo permite ¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre?

Familia y deporte, por ese orden.
Exprimo mi tiempo libre con mi mujer y mis hijas que afortunadamente comparten mi afición por el deporte y soportan estoicamente los numerosos viajes que hacemos allá donde se celebre una travesía a nado en el mar, una competición de natación en piscina o un triatlón.
En el deporte he tenido la suerte de cruzarme con mi amigo y mentor Víctor Santamaría, toda una institución de la natación, que ha sabido equilibrar mi incontrolable ánimo competitivo con el disfrute de la práctica del deporte amateur.

¿Cómo conociste Silbon?

Fue muy curioso. Salía de una reunión en el Ayuntamiento de Córdoba y me dirigía al despacho cuando pasé por la puerta de la primera tienda en la calle Alfonso XIII, cruzándome con Rafa preparando la apertura. Vi un blazer de cuadros que me encantó y le dije que cuando abriesen la tienda me lo guardasen que iría a por él. Así lo hice, y desde entonces he sido absolutamente fiel a Silbon.

La hora del test

1. Básico en tu armario
Blazer.

2. Prenda favorita
Traje diplomático.

3. Complemento
Uf!! Me lo pones difícil, soy muy fetichista. No sabría decidirme entre corbata (cualquiera de Silbon) calcetines, gemelos y tirantes.

4. ¿Sigues las tendencias de moda?
No soy ningún entendido en moda, aunque intento estar al día de las tendencias de vanguardia con un toque de elegancia.

5. Un icono de estilo
Jude Law.

6. Una ciudad para vivir
Sin duda, Córdoba.

7. Una ciudad para visitar
Nueva York.

8. Una comida
Las migas “tostás” de mi madre.

9. Un trago
El primero de una cerveza muy fría.

10. Una película
Martín Hache

11. Un libro
“Ensayo sobre la ceguera”, de Saramago.

12. ¿Qué estás leyendo actualmente?
Por tercera vez, “Los días de gloria” de Mario Conde.

13. ¿Qué música escuchas?
Mis gustos musicales son de lo más variado, pero si tuviera que quedarme con algún estilo, jazz.

14. Un sueño
En lo personal, ver crecer felices a mis hijas. Por lo demás, tengo intención de cumplirlo este verano: cruzar a nado el estrecho de Gibraltar.

15. Tu definición de elegancia
El arte del buen gusto en la elección de la indumentaria para cada momento.

16. Silbon es…
Distinción y elegancia. Todo aquello que los que vamos todo el día con el “uniforme” del traje estábamos deseando: la sofisticación en el vestuario masculino.