¡Hola a todos!

Muchas veces me habéis preguntado por el nudo de corbata que utilizo y me gustaría aprovechar este post para mostrároslo en vivo. Mi nudo favorito es el simple, el de una lazada. Es un nudo muy sencillo de realizar y su resultado es más desenfadado que el nudo windsor o el de doble lazada.

Eso sí, me gusta llevarlo algo más fino de lo habitual, por ello mi consejo, es que si vais a utilizar este tipo de nudo apretad la corbata, tirad bien de las lazadas para que, de este modo, consigamos el efecto que pretendemos.

Aunque hay muchos tipos y tejidos distintos de corbatas me gustaría centrarme en aspectos muy básicos para definiros tres conceptos que os ayudarán a realizar diferentes combinaciones con éxito.

Si vamos a simplificar el nudo de la corbata, tenemos que asegurarnos de que quede perfecta, en su sitio.

Formal, para la oficina o casual. Todas las claves.

El primero, el uso de la corbata de seda me gusta reservarlo casi exclusivamente para eventos formales. Con un traje de tres piezas o chaqué para una ceremonia. No quiere decir que no se deba utilizar para ir a una reunión o trabajar, pero sinceramente, creo que hay corbatas más idóneas para esas situaciones. La seda siempre nos permitirá hacer un nudo mucho más fino y de esta forma aparentar un cuello más estilizado. Mi favorita es la azul marino en todas sus variantes, combinada con camisas azules, blancas o con cuello blanco.

 

En las situaciones que hablábamos anteriormente en las que debemos llevar corbata para trabajar, ya sea en la oficina, en una reunión o en un evento relacionado con trabajo y en el que no encontremos presente el elemento festivo, la elección debe ser una corbata “sin brillo” para esto hay diferentes combinaciones en las que la seda se mezcla con otros elementos como la lana, el cashmere o el algodón para dar resultados que consiguen que la corbata pase más desapercibida. Me gusta abrir algo más la gama de colores en este tipo de corbatas, y si bien, los estampados geométricos y vintage son los que más me gustan, las regimentales también las considero una buena elección. Para combinarlas, nada mejor que americanas sport de pata de gallo o príncipe de gales o bien de colores planos con algún tejido de estructura.

Por último, las corbatas de punto. Sobre todo con las bajas temperaturas se convierten en un gran aliado para el cuello, ya que también abrigan. Este tipo es ideal para usar con camisas denim, una combinación que utilizo mucho en mi día a día, ya que me permite ir acorde a casi cualquier situación en mi jornada. Es la forma más sport de lucir este complemento y si jugamos con gamas de colores otoñales el resultado será muy cool. Nada mejor para el look del viernes si tu trabajo te lo permite.

Actualmente, la oferta de tejidos, estampados y colores es muy amplia por lo que os aconsejo que os centréis en las 3 situaciones más comunes en las que utilizaréis este famoso accesorio y pongáis en practica algunos de los consejos que os he dado, que por supuesto espero que os puedan ayudar, y si es así, que me lo hagáis saber en vuestros comentarios.

Hasta la próxima amigos